Promociones

PROMOCIÓN 1964 :

El sábado 20 de este mes de septiembre de 2014 celebró las Bodas de Oro la promoción de 1954/1964 de Antiguos Alumnos de San Felipe Neri. El programa, repleto de emoción y recuerdos, se inició con una Misa celebrada por el director del Colegio, Victoriano Viñuelas sm, en la que participaron activamente los antiguos compañeros. Tras ella y delante del altar, inmortalizaron la reunión con la consabida foto de familia y otras de grupos de los cincuenta y cuatro miembros de la promoción asistentes.

En el salón de actos del propio Colegio se reunieron posteriormente para, tras escuchar las palabras de bienvenida del Director del centro, del Presidente de la Asociación de AA. AA. y del compañero de curso, Nicolás Barroso, ver un entrañable audiovisual que hizo asomar mas de una lágrima a los allí congregados.

Como colofón de la jornada, a las dos de la tarde se reunieron en el Restaurante El Balandro donde se les sirvió un extraordinario almuerzo.

Como era de esperar, el fin de fiesta lo escenificaron los propios comensales reunidos alrededor del “Mayeto” y del “Poleo” que entonaron tangos, pasodobles y cuplés de nuestros más viejos carnavales.

ESPIRITU DE SAN FELIPE

 

50 Aniversario de la Promoción de 1964

Nicolás Barroso Olaya

Promoción 64

20.09.2014

Queridos amigos:

Como dijo Blas de Otero: “En el nombre de muchos, pido la paz y la palabra”. La palabra me la habéis concedido vosotros, en el 50 Aniversario de nuestra Promoción, haciéndome de paso un honor que de verdad, agradezco.

Antes de nada permitidme un emocionado recuerdo para nuestros Padres y Profesores que siempre nos acompañaron en los actos solemnes del Colegio y que hoy, en su gran mayoría, no podrán acompañarnos. También a nuestros compañeros que nos han precedido en la marcha, a la casa del Padre. Si como dice el villancico: En el Cielo se alquilan balcones…., seguro que hoy alquilan uno, todos juntos, para asomarse a contemplarnos. Les echamos de menos.

Sé por experiencia que en estos actos el orador suele salir del paso con una buena tarta de homenaje a los profesores, bien empapada en almíbar de nostalgia. Podéis estar tranquilos, eso es justamente lo que he preparado.

No tengo ningún miedo a enfrentarme con la proverbial cólera del español sentado, porque soy uno de vosotros. Soy de San Felipe. Poseo todas las señas de identidad de San Felipe, el ADN Marianista.

 

LAS SEÑAS DE IDENTIDAD

Para empezar, como vosotros, tengo un diminutivo y un mote puestos por mi Clase. Al diminutivo, la verdad, le echasteis poca imaginación. Simplemente añadisteis al familiar Nico, el artículo El, convirtiéndome así en El Nico para toda vida. Así me han llamado, desde Felipe González al Cardenal Tarancón. Todavía conservo la esperanza de que, algún día, alguien me llame Don Nicolás….

Lo que ya he desechado totalmente, es el que me llamen San Nicolás, por mi vida disoluta y poco ejemplar.

También tengo un mote y ahí si que tengo que ajustar cuentas con vosotros. Mira que llamarme El Político….Si ya entonces tenía una connotación peyorativa, ahora, como corra la voz, cualquier día me hacen un escrache.

Dicen que los universitarios de Oxford o Harvard, tienen un acento especial por el que se reconocen. Nosotros los de San Felipe, tenemos también una forma de acabar las frases con algo parecido a un joé suavizado que nos permite reconocernos aunque pasen los años.

También poseemos el dominio de una hermosa lengua muerta, tan poco utilizada como el Arameo o el Sánscrito: Nosotros sabemos hablar De Usted. En esa lengua hoy prácticamente desaparecida, nos hablaban nuestros Profesores desde parvulitos enseñándonos de paso con su utilización, el respeto a las personas, sin perder la familiaridad. Cuando leí que Pablo Neruda quería tanto a su mujer que en los últimos años de su vida le hablaba de usted, lo comprendí perfectamente.

Posiblemente, las horas pasadas en los patios de recreo nos han contagiado también una degeneración neuro-lingüística que produce una especie de pulsión poética instantánea, al escuchar palabras como: Montoya, Logroño, Trabajo o Mariano.

Rainer María Rilke el gran escritor checo, dejó escrito que “La verdadera patria del hombre es su infancia”. Si esto constituye una gran verdad, no es menos cierto que un tercio de nuestra infancia y adolescencia transcurrió dentro de los muros del Colegio, de ahí la importancia capital que San Felipe, tiene en nuestras vidas.

Como vosotros soy tributario de una ética y de una estética que me dieron en San Felipe el grupo de hombres íntegros y ejemplares que fueron nuestros Profesores, cuyo grato recuerdo, con la edad, se ha ido agigantando en nuestro interior.

Sin llegar siquiera al patio del viejo Colegio de Cádiz,  la gran lápida conmemorativa del fondo del pasillo, nos recordaba que éramos niños de postguerra. Las fotos de primera comunión en las paredes, nos hacían herederos de una larga tradición escolar y además un Cuadro de Honor lleno de dorados isabelinos, nos advertía que nos encontrábamos en un lugar donde se premiaba el esfuerzo personal.

Los años que vivimos en el Colegio y los cincuenta posteriores que hoy celebramos, han dado para mucho. Si, como en una película de ciencia-ficción, pudiéramos retroceder en el tiempo, bien podríamos decir como uno de los protagonistas de “Blade Runner” : Yo he visto cosas que vosotros no creeríais.

·        Por ejemplo, hemos recorrido el increíble camino que va de la plumilla con la que echábamos nuestros chapones infantiles, a Internet, los ordenadores y los teléfonos móviles.

·        Conocimos a los “Hombres de Negro” auténticos, antes de que les robaran el uniforme los burócratas de Bruselas.

·        Caminamos enterrados hasta los tobillos en papelillos de colores por la calle Ancha en Carnavales y lanzamos un montón de bolas de nieve, aunque viviéramos a nivel del mar.

·        Hemos visto convertirse las farolas de la Plaza de Mina, en porterías de fútbol con pelotas de trapo.

·        Hemos disfrutado de cuarenta casas en Cádiz porque las casas de todos los compañeros, eran nuestra casa.

·        Vimos veintitrés veces la película Ivanhoe en el cine del Colegio.

·        Pasamos tardes en Cortadura echando partidos de fútbol con tanteos de balonmano y jugamos un Mundial, con latillas de cerveza.

·        Conocimos a Hans Solo el de “La Guerra de las Galaxias”, pero nunca superó a nuestro galáctico preferido, Diego Valor. Tampoco Indiana Jones fue mejor que el Capitán Trueno, aunque viajara mucho más que él.

·        Tampoco el maestro Yoda nos impresionó mucho poniendo los verbos al final de sus frases. Nosotros ya lo hicimos al estudiar Latín.

·        Bebimos sifón de la Alianza, un brebaje ácido llamado Citrania y hasta la Mirinda y sobrevivimos.

·        Tomamos de niño, antes de comer, cientos de cucharadas de Quina Santa Catalina y ¡Milagro de la Santa!, no nos convertimos en alcohólicos.

·        Bailamos veintitrés veces seguidas el “Sorbito de Champán” de Los Brincos en un guateque, porque a un cretino se le olvidaron los discos.

·        Fuimos testigos televisivos de la llegada del hombre a la Luna, aunque mi abuela nunca se lo creyó.

·        Encima de las pizarras, cambiaron los retratos de un Generalísimo que mandaba mucho, por los de un Monarca que mandaba mucho menos.

·        Vimos a las huchas del Domund cobrar vida en la sociedad multirracial en la que ahora vivimos que ha transformado por arte de magia al “chicuco” de la esquina en chino.

·        Ayudamos lo que pudimos en la Transición.

·        Asistimos estupefactos a un sainete de golpe de estado, que acabó…..de aquella manera y al fin, ya talluditos, votamos por primera vez en democracia.

·        Se nos heló la sangre cuando vimos estrellarse los aviones contra las Torres Gemelas y cuando explotaron los trenes en Atocha.

·        Hemos visto a las Enciclopedias cambiar el prefijo Enciclo por el de Wiki, relegando de paso las Bibliotecas a la decoración vintage.

·        Hemos conocido hasta ahora a siete Papas, un Dictador y dos Monarcas.

·        Y vimos al Cádiz C.F. ganarle al Barcelona con un jugador desgarbado en sus filas, al que llamaban Mágico, porque con el balón en los pies, lo era.

 

LOS VALORES

Muchas veces me he preguntado si existía un espíritu de San Felipe. El primer rasgo diferencial me lo brindó José María Pemán cuando yo era pequeño, al decirme una vez: Yo también soy de San Felipe. De él aprendí que cuando alguien es de San Felipe, lo es para toda la vida.

¿Qué nos enseñaron nuestros profesores para que seamos lo que somos?. Ahora que está tan de modas la educación en valores: ¿Cuáles fueron los que nos inculcaron?. Muchas veces pensé en ello y al final la respuesta, la encontré en la Iglesia del Colegio. Allí estaba el símbolo. A los pies de la Virgen estaba el Pilar. Ese Pilar sólido representa la labor piedra a piedra que edificaron en nuestro interior, los Marianistas.

El Pilar  está construido con la piedra de la Fe que es la máquina de nuestra existencia. La de la Esperanza que como el Ave Fénix, nos permite renacer permanentemente de nuestras cenizas. Está la roca de la Caridad, aunque en el Colegio nos pusieron una de más calidad que se llama Misericordia.

De mármol puro está la Prudencia que no tiene nada que ver con el miedo. La Justicia, tiene una hermana siamesa que se llama Paz. Hecha de granito, está la Fortaleza que nos permite levantarnos de la lona, las veces que haga falta. La de la Templanza, como niños de postguerra que fuimos, la conocimos obligatoriamente, nos vino de serie.

Están también dos pedruscos que dan la felicidad a las personas: son el Perdón y la Solidaridad. En el núcleo, hay también una gema reluciente difícil de encontrar, porque se esconde, pero es imprescindible buscarla sin descanso: se llama la Verdad. Todas estas piedras se mantienen unidas por una argamasa especial: el Amor. Si te acercas lo suficiente, podrás distinguir también una pátina que lo recubre que está hecha de Sentido del Humor y el sello de los Marianistas que es la Elegancia Espiritual. Ahí, en ese Pilar que llevamos dentro de nosotros, está el espíritu de San Felipe.

Nuestra Promoción, tuvo la suerte de enriquecer el Pilar con pequeños adornos, como el rigor intelectual que nos predicó incansablemente Don Raimundo con su célebre: ¡Pluma, Papel y Lápiz!.

Don Ciriaco Alzola, nos enseñó que para ser útil a los demás no importan los años.

Don Enrique nos protegió tanto que cuando nos quitaban el balón, él mismo iba a recuperarlo y además nos traía unas almendras garrapiñadas exquisitas, de su Briviesca natal.

Aprendimos del ejemplo de Don Victoriano Sainz Conde, lo que es ser un auténtico caballero.

Con Don Juan Lecue aprendimos a distinguir indudablemente, el límite exacto entre la seriedad y el cachondeo, cosa muy útil pues pertenecemos a una sociedad, la gaditana, que a veces tiende a difuminar esos límites.

Hasta aprendimos qué era el Surrealismo en aquello que decía Don Isaac, el de Gimnasia: ¡ A ver, esos del final que siempre van los últimos!.

Tuvimos la fortuna de convivir con un Santo de carne y hueso, el Padre Vicente, que caminaba encorvado por el peso de tantos pecados que contribuyó a aliviar desde su confesionario y vimos que otro  sacerdote, el Padre José Antonio hacía él solito, el trabajo de una gran ONG.

Aprendimos con Don Avelino que la fuerza de la Imaginación podía convertir una simple ventana en vidriera, tan sólo con unas humildes tijeras, celofán de colores y pegamento.

De el Padre Miguel Sánchez Vega, recibimos la lección de cómo dirigir una sociedad humana compleja, desde la Serenidad.

Con Don Julio y con Don José Gener, aprendimos a distinguir las voces de los ecos, el valor del precio y con ellos navegamos, Asia a un lado, al otro Europa y allá en el frente Estambul y con Don Carlos, aprendimos a amar la Naturaleza, mucho antes de que existieran los ecologistas.

Don Vicente Lloret nos guió por los meandros matemáticos y nos mostró como es el perfecto nudo de corbata inglés.

Puede parecer por la ausencia de pintores en esta promoción, que los esfuerzos de Don Juan Bermúdez fueron en vano. Hizo lo que pudo, mientras intentaba mantener el orden en la clase.

 

LA PROMOCIÓN

Nuestra Promoción, nunca cantó el Cara al Sol en el Colegio, no tuvimos que aprendernos de memoria la lista de los Reyes Godos y hasta en un alarde de modernidad, aprendimos dos palabras en chino: Hoan-Go (amarillo) y Yan – Tse - Kiang (azul).

El viejo caserón de Santa Inés fue en nuestra infancia como la prolongación de un cálido útero materno, iluminado por la luz tamizada de Cádiz, a través de una montera. En aquella sociedad en blanco y negro, los Marianistas nos regalaron un espacio de color donde fue posible otra forma de convivencia, en la tolerancia y en el respeto a los demás. A lo mejor, nos estaban preparando para los cambios que vinieron después.

Hemos preferido siempre ser levadura, antes que masa y nunca escondimos nuestra luz debajo del celemín. Intentamos administrar bien nuestros talentos y en el trabajo, nunca hemos pasado desapercibidos.

Apostamos por la Vida, creando nuestras propias familias y la Vida nos recompensó con hijos y nietos que junto a nuestras mujeres, son nuestro mayor orgullo.

Si tuviéramos que buscar una frase lapidaria que resumiera lo que ha sido hasta ahora, la Promoción del 64, podríamos decir con certeza: Hicieron bien, lo que tenían que hacer. Sin adornos, sin aires de grandeza y conociendo la medida exacta de nosotros mismos. Profundamente Gaditanos.

Tenemos que seguir reinventándonos porque no podemos olvidar que el hombre es el único animal que aprende hasta que muere y aunque nos tomen por abuelos cebolleta siempre nos quedarán la conciencia y el honor. Al menos podemos enseñar a nuestro entorno social que decimos blanco cuando es blanco y negro cuando es negro, exótica cualidad en los tiempos que corren.

Por último, quiero pedirle señor Director que transmita en nombre de esta Promoción un mensaje de apoyo y solidaridad al actual Claustro de Profesores del Colegio. Sabemos que éstos son tiempos especialmente difíciles para la educación, aunque nunca los hubo fáciles. Enseñar las asignaturas es muy importante, pero no lo es menos, forjar el carácter de los alumnos.

Nosotros tuvimos la inmensa suerte, de que nuestros Profesores fueran doblemente vocacionales, en el servicio religioso pleno a los demás y en el amor por la pedagogía.  Ello añadió un valioso plus a nuestra educación. No contaron con ordenadores, proyectores y otras ayudas a la enseñanza. Les bastó con la pizarra, una humilde tiza y todas las ganas del mundo, de enseñar. También sabemos que la “mercancía” de Honestidad, Responsabilidad y Solidaridad que San Felipe vende, es difícil de encajar en el embarrado mundo actual.

Como nos enseñó Calderón de la Barca, la vida no es más que una gigantesca e interminable Obra de Teatro, con el mismo decorado, en la que constantemente cambian los actores. Cuando a los seres humanos nos toca salir a escena, nos empecinamos en repetir la misma Comedia una y otra vez. Por ello, si sus profesores se sienten alguna vez desanimados o faltos de fuerza, que se den una vuelta por el pasillo que da a la puerta trasera de la Iglesia. Allí podrán sentir desde las paredes, el espíritu de todos los que por aquí pasamos y se sentirán depositarios de una vieja estirpe y una gloriosa tradición: la que asegura que los Profesores de este Colegio, nunca mueren del todo, porque quedan para siempre en la memoria agradecida de sus alumnos. El Pilar es lo único que permanece.

También  nosotros somos conscientes, ahora que ya pisamos lo que Manrique llamó el “arrabal de senectud”, que cuando nos llame el Altísimo a su presencia, seremos unos privilegiados porque contaremos con el auxilio de nuestra Madre, a la que desde la infancia rogamos que no nos deje, en el Bendita sea tu Pureza. Ella nos acompañará y si alguno va apretadillo, seguro le buscará un Pase de Favor. Además el examen va a ser chupado porque la materia ya la conocemos. Nos la chivó, San Agustín: Al atardecer de la vida, nos examinarán del Amor. ¡Mira, que suerte!. Precisamente el Amor, es lo que mejor nos enseñaron nuestros Padres y nuestros Profesores.

Por último, permitidme la licencia de recitaros un Poema propio de penosa factura, pero escrito con el corazón.

 

SONETO A LA PROMOCIÓN DEL 64

 

¿A dónde fueron el Coco y el Frontón,

 

el Domund, los Viacrucis y el recreo,

 

los amores con princesas de TBO

 

y las flores a María en procesión,

 

 

 

ganar el Campeonato, la ilusión

 

de oler un libro nuevo o el jaleo

 

de una clase sin profe y el deseo

 

de crecer, apostando el corazón?.

 

 

 

Quizás fueron los años de pupitre,

 

la mezcla del azul del mar en calma,

 

con el aire perfumado de salitre,

 

 

 

o el recuerdo de nuestro Don Enrique.

 

Sólo sé que una parte de mi alma,

 

quedó para siempre en San Felipe.

 

 

 

 

Un fuerte abrazo para todos y…….

 

 

¡¡¡MUCHAS GRACIAS!!!

 

 

 

REPORTAJE FOTOGRÁFICO

©Ignacio Casas de Ciria

El grupo de antiguos alumnos del colegio de San Felipe Neri marianista, perteneciente a la promoción 1954-1964, tras finalizar la ceremonia religiosa, oficiada por el director del colegio, Victoriano Viñuelas.
Juan Rosado, Vicente Quiñón, Manuel Moreno, José Gurrea, Juan Manuel García y Antonio Pérez Gómez.
Juan Rosado, Vicente Quiñón, Manuel Moreno, José Gurrea, Juan Manuel García y Antonio Pérez Gómez.
Miguel Ángel Maján y Paco Fernández Sibón.
Miguel Ángel Maján y Paco Fernández Sibón.
José Ramón Montero, José María Gutiérrez y Javier Asencio.
José Ramón Montero, José María Gutiérrez y Javier Asencio.
Paco Fernández Sibón, Perico Otero Lacave, Antonio Gil Olarte, José María Millán Merello, Carlos Manuel Roldán y Tomás Delgado Hidalgo.
Paco Fernández Sibón, Perico Otero Lacave, Antonio Gil Olarte, José María Millán Merello, Carlos Manuel Roldán y Tomás Delgado Hidalgo.
Juan Manuel González, Julio Malo de Molina, Juan José Acuña, Fernando Rodríguez Murillo y Marcos Zilberman.
Juan Manuel González, Julio Malo de Molina, Juan José Acuña, Fernando Rodríguez Murillo y Marcos Zilberman.
Salvador Ramallo, Paco Macías y José Luis Álvarez Práxedes.
Salvador Ramallo, Paco Macías y José Luis Álvarez Práxedes.
Fernando Rodríguez Murillo, Javier Delgado Lallemand, Francisco Oviedo y Pedro Sánchez.
Fernando Rodríguez Murillo, Javier Delgado Lallemand, Francisco Oviedo y Pedro Sánchez.
Rafael Fernández Vianqueti, Emilio de Torres, Paco Yáñez, Pepe Rodríguez Murillo y Pepe Calvo.
Rafael Fernández Vianqueti, Emilio de Torres, Paco Yáñez, Pepe Rodríguez Murillo y Pepe Calvo.

PROMOCIÓN 1966 (Bachillerato) : http://cmsfnc-promocion66.blogspot.com.es

 

Coordinadores del 50º :
Manuel Ragel, en el correo :
mmrarzuaga@gmail.com
Luis Barrio , en el correo :
luis.barrio@uca.es

PROMOCIÓN 1966 (Preuniversitario) :

Coordinador del 50º :

Salvador Repeto : 619.959.930

 

DIARIO DE CÁDIZ

En el Colegio San Felipe Neri Marianistas se han reunido un grupo de antiguos alumnos pertenecientes a la promoción 1966 para celebrar sus bodas de Oro. Tras lugar una ceremonia religiosa, oficiada por el padre José Antonio Barbudo, seguidamente, se trasladaron al salón de actos, donde pronunciaron unas palabras los antiguos alumnos Pepe Pettenghi y Carlos de Ory, sobre recuerdos y anécdotas colegiales. Finalmente, se dirigieron al Baluarte de los Mártires, donde tuvo lugar el almuerzo.

PROMOCIÓN 1977 :

Reunión en La Taberna del Anteojo

Ignacio Casas de Ciria |DIARIO DE CÁDIZ 22.06.2015

La Taberna del Anteojo, en la Alameda de Cádiz, fue el punto de encuentro de un grupo de amigos pertenecientes a la promoción de 1977 del colegio de San Felipe Neri. Durante el encuentro pudieron disfrutar de un almuerzo, con una agradable sobremesa, donde intercambiaron recuerdos y anécdotas vividas en la etapa colegial.
Entre los presentes se encontraban Antonio Bresca, Pedro Oliden, Guillermo Macpherson, Francisco Orgambides, Adolfo Bolea y  Fernando Miralles.

Tomás Ortega, Guillermo Macpherson, Miguel Macías, Alejandro Estévez, Adolfo Bolea, Ramón Hernández, Curro Orgambides, Juan Luis Gómez, Antonio Bresca, Cecilio Rivas, Juan Luis Sancho, Luis Rodríguez-Ferro, José Manuel Montesinos, Alfonso Rodríguez Braza, Eusebio Rocha, José Ramón Portillo, Antonio Pino, Jaime Morell, Diego Merino, Pepe Laveria, Fernando Miralles, Pedro Oliden, Ramón Romero, José Miguel Lacave y Jose Ferradans.

PROMOCIÓN 1985 :

Reunión de alumnos de San Felipe

Ignacio Casas de Ciria | DIARIO DE CÁDIZ 29.12.2015 
Un grupo de antiguos alumnos de San Felipe Neri Marianistas, pertenecientes a la promoción de 1985, se han reunido para celebrar los treinta años  de su salida colegial. Para ello, se dieron cita en La Bocatería, donde pudieron saludarse y cambiar las primeras impresiones y recuerdos y anécdotas de la vida colegial. El encuentro se prolongó, en otros locales de la ciudad, hasta el anochecer. Entre los  presentes se encontraban Miguel Ángel Castro, Edu Civila, Juan Luis Ortega, Francisco Martín Ratia, Reyes Alloza y Carmen Vega.

Juan Luis de Andrés, Guillermo Sánchez-Ferragut, Mara Flethes, Fátima Yrayzoz, Cati de Miguel, Luisella Mora-Figueroa, Julián Robles, Joaquín García, Inma Galiana, Carmen Casquero, Carmen Vega, Alfonso Blanco, Inés Santiago, Emi García Rube, Mario González, Clara Martínez, Juan Luis Ortega y Lola Toledo.
Foto: Ignacio Casas de Ciria

PROMOCIÓN 1989-1990 :

Reunión de antiguos alumnos de San Felipe

Ignacio Casas de Ciria | DIARIO DE CÁDIZ 25.06.2015

En   el colegio San Felipe Neri  se ha reunido un grupo de antiguos alumnos  pertenecientes a la promoción 1989-1990, para celebrar sus bodas de plata. 

Para ello se dieron cita en el colegio marianista, donde tras un acto de convivencia y saludos se celebró una ceremonia religiosa ofíciada por el padre Luis Castro, acompañado del padre Feliciano Ruiz. Tras la ceremonia  los antiguos alumnos hicieron entrega de un donativo para las necesidades del colegio. Seguidamente, se trasladaron al vecino restaurante Casanova donde tuvo lugar una cena, amenizada con música y baile.

El grupo de antiguos alumnos del colegio San Felipe Neri, tras finalizar la ceremonia religiosa oficiada por los sacerdotes de la Orden Marianista, Luis Castro y Feliciano Ruiz, con motivo de la celebración de las bodas de plata de la promoción 1989-1990.

Clara Almagro, José Carlos Cotorruelo, Sonia Martínez y Amalia López González-Santiago.

Xenia Casanova,Leticia de Miguel, Irene Ruiz y Pelu González Maira, coincidieron en la celebración.

Encina e Irene Ruiz, María Albides, Amalia López, Ruth Crespo, Xenia Casanova, María Boto y Mariló Cherné.

Antonio Mora, Juanma Cañuelo, Daniel Gómez y Ángel Bilbao, en el photocall diseñado para la ocasión.

PROMOCIÓN 1991 :

 

 

Antiguos alumnos de San Felipe Neri

Estudiantes de la promoción la promoción 1982-1986 celebran las bodas de plata.

Ignacio Casas | DIARIO DE CÁDIZ 09.08.2016
Un grupo de antiguos alumnos del colegio de San Felipe Neri, pertenecientes a la promoción 1982-1986, se han reunido para celebrar las bodas de plata de su salida del colegio. Con tal motivo se organizó una ceremonia religiosa en la iglesia del colegio, oficiada por el padre Luis Castro. Seguidamente, los reunidos se trasladaron al restaurante Arsenio Manila, donde tuvo lugar una cena, protagonizada  por anécdotas  y recuerdos  colegiales. La velada se prolongó hasta pasada la medianoche.

El grupo de alumnos que asistieron a la reunión de la promoción 1982-1986 del colegio San Felipe Neri, tras finalizar la ceremonia religiosa, con el padre Luis Castro.

 

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